Hace unos años se le preguntaba a un entrenador cuyo equipo acababa de ascender a Primera División a ver si estaba contento con el ascenso (???), pregunta obligada tras cinco años de carrera y estudios universitarios.

El caso es que la respuesta, irónica, fue más o menos así: "Contento sí, porque acabo de "firmar" mi despido para dentro de unos meses."

Y así fue, la temporada siguiente comenzó mal y acabó en la calle a las pocas jornadas.

Si al final resulta que va a ser mejor empezar mal, seguir mal y acabar más o menos bien para mantener la categoría. Si vamos abajo, porque vamos abajo, ¡Qué asco! Si vamos en medio, porque vamos en medio, ¡Qué aburrimiento! Y si vamos arriba, porque vamos arriba, ¡Qué. Siempre hay algún "pero" que poner.

No es que uno sea muy amigo de cambiar lo que funciona perfectamente, más bien al contrario, y no me gustan demasiado los cambios en las alineaciones si no es por sanción o por lesión, pero no queda más remedio que tragar con la moda, o manía, o como se le quiera llamar a eso que les ha entrado a los entrenadores con el tema de las famosas "rotaciones".

Hoy en día prácticamente todos los entrenadores hacen experimentos y, como en botica, hay de todo. No creo que el cambio de imagen de un partido a otro sea por culpa de las rotaciones, al menos este año.

Yo sigo insistiendo en lo de las rachas, y la racha de ganar 0-1, simplemente, se ha acabado.

Después de dos años en la cuerda floja hasta la última jornada, no pienso poner ni una sola queja a la marcha actual del equipo, que es de los pocos que me da alegrías deportivas los fines de semana. El entrenador que haga lo que quiera, que a fin de cuentas es lo que tiene que hacer.

Yo me quedo con la línea general, sacando adelante los puntos de Lasesarre y rascando algo a domicilio, así se ganan las ligas o, en este caso, se está en los puestos que dan acceso a la fase de ascenso que tanto añoramos.

Y de lo que no cabe la menor duda es de que este Baraka no tiene absolutamente nada que ver con el de la época anterior, hasta tal punto que ahora voy a los partidos pensando que vamos a ganar.

¿Alguien pensaba tras el espectacular comienzo de liga que todo iba a ser cuesta abajo y que íbamos a ganar todos los partidos de calle? Pues no, ni hablar, pero 23 puntos de 36, 7 victorias, 2 empates y 3 derrotas no está nada mal, ¿No?

Pues eso, que lo mejor, o lo peor, está por llegar. Anda que no nos queda "sufrir".