No encogen.

Ni con lluvia, el Baraka no encoge. Descuido, despiste, fallo, lo que sea y… ZAS!  ¡Adentro!
El premio a la efectividad, sí señor. Restan 34 jornadas. Alguno por ahí comentaba que con 34 goles más se pueden ganar todos los encuentros que restan… y yo no me atrevo a llevarle la contraria.

No hay queja posible, porque además de ganar, el Baraka fue “a ganar”, arriesgando, como tiene que ser, sobre todo en Lasesarre. El Oviedo peloteaba en el centro del campo y a veces subía las pulsaciones de la grada, pero no, nada de nada, todo controlado.

Poquísimas ocasiones de gol para el contrario, y cuando la tienen, aparece un señor con guantes que despacha los balones cual Martínez de Irujo en el Atano III. El “catenaccio” gualdinegro funciona. No hay apenas concesiones, ni por abajo, ni, sobre todo, por arriba.

Pero lo mejor de todo es que se aprovechan los errores de los rivales, mantener la puerta a cero no te asegura los tres puntos, pero marcar un gol es otra cosa. Ejemplo, el del domingo, uno más. El error de los asturianos (algo tendría que ver también… quizás… a lo mejor… la presión local, ¿No?) fue a parar donde más duele, al fondo de la red, y tal como están las cosas y como está el Baraka, eso es medio partido.

Esto marcha, cada vez preocupa menos el juego, los resultados mandan, pero es que además se jugó, sobre todo en la primera parte. Bien es cierto que a raiz del gol los de Lizeranzu se echaron atrás, o el Oviedo presionó más, según como se mire, o las dos cosas, pero con salidas peligrosas para meter miedo a un contrario que jugaba casi a la desesperada, porque desesperante tiene que ser que, con lo difícil que es crear una ocasión de gol, ver cómo una y otra vez eran desbaratadas por un Unai Alba que está que se sale. A éso se le llama dar seguridad en la portería.

Como decía el Míster gualdinegro, “algún día tendremos que perder”… Por supuesto, pero mientras tanto, “que nos quiten lo bailao”. Miro la clasificación, por abajo, todos, por arriba… ¡Ahí va!, el Vecindario!!!

A ver si va a tener razón el de los 34 goles....