- Portada
- Artículos de Opinión
- El respeto y la educación en el deporte
Mikel García
Entrenador de mini en Paules durante los 3 ultimos años, y segundo entrenador del equipo femenino de Paules de Segunda Regional
El respeto y la educación en el deporte
- Publicado 28 Nov 09

Buenas tardes a todos lectores de Canalbaraka. Vuelvo a escribir un pequeño texto después de varios meses sabáticos. Y es que hay cosas que nos deberían dar de que pensar. Hace pocos días me proponían organizar una charla-debate junto al resto de entrenadores de mi club y otras personas relacionadas, para intentar trazar un boceto de lo que debería ser la línea maestra deportiva del club. Sentar las bases de qué enseñar en cada categoría y que métodos usar.
Uno de los invitados comentaba en su respuesta a la invitación que un tema importante a tratar era, fuera a parte de cuestiones meramente deportivas - el del respeto y la disciplina. No se refería simplemente a los jugadores, sino a todo el entorno de un equipo o club: padres/madres, entrenadores, árbitros.
De un tiempo a la actualidad y casi sin darnos cuenta, hay ciertos valores vitales para el buen funcionamiento de cualquier grupo o equipo que se han ido deteriorando hasta llegar al límite de dar por correctos comportamientos y actitudes que hace 20 años se suponían imperdonables.
Faltas a entrenamientos injustificadas – y dentro de injustificadas cabe cualquier motivo salvo algo del extrema urgencia, enfermedad, lesión grave -, faltas de respeto a entrenadores, desplantes, contestaciones … Todas estas y más están en nuestra época a la orden del día.
Estos factores desembocan muchas veces en falta de educación deportiva: sacrificio, esfuerzo, compañerismo … son valores que difícilmente adquirirán los jugadores sin disciplina.
Las personas más veteranas y experimentadas siempre cuentan que “en mi época si hacias esto o lo otro …”. ¡Ya! Pero vivimos en otra época. En una en la que los jugadores y jugadoras tienen, muchas veces, la sartén por el mango. No en el sentido de que puede decidir qué, cómo y cúando se hacen las cosas, sino que tienen la posibilidad de bajarse del tren cuando quieran, y encima, no les importa dejar a los compañeros por el camino.
El problema viene entonces a la hora de plantearse la siguiente cuestión: “¿Cómo puedo inculcar a mi equipo disciplina sin miedo de que se vayan, cambien de deporte …?” Esto es el quebradero de cabeza de tantos y tantos entrenadores. Y si los veteranos pasan a veces apuros, imaginaos los más jovencitos.
Bien, yo tengo mi opinión al respecto y es la siguiente. Sin olvidar nunca que el deporte, además de diversión, educación … es competición, debemos trabajar psicológicamente a nuestros equipos DESDE PEQUEÑOS. No se tratar de chantajearles ni premiarles para que sean “jugadores 10” en todos los sentidos. Tampoco educarles sólo para ganar. Se trata de tener en cuenta la importancia de saber TRANSMITIR.
Esto significa que hay que hacer entender a los jugadores la importancia de adquirir ciertos valores indispensables. Y qué ellos crean en esos valores. Y que poco a poco vayan haciendo suya la mentalidad del entrenador. Hay que educar en el hábito del trabajo, de la seriedad, del esfuerzo, pero sabiendo tratar a las personas que cada día de entrenamiento se difrazan de jugadores. La soga y el látigo ya no funcionan. Ya no son la manera más eficaz de llevar al equipo por el buen camino.
Por suerte o por desgracia, la vida evoluciona, y con ella el deporte.








