El pasado martes, sobre las 23,45 horas los aficionados y componentes de Argikuntza Taldea estaban en las inmediaciones de La Florida para dirigirse hacia Valencia. No se demoró mucho la salida, y a las 12,03 hs del miércoles día 12 el autobús salía rumbo a la cita con el Portu en Mestalla. Muchas ganas de juerga desde el primer momento y una buena noticia, desde Valencia comunican que la entrada al partido sería gratis, eso sí, más cerca del cielo que del campo, pero gratis al fin y al cabo.

Y lo que son las cosas, sonaron “Los Pecos” en el autobús y las canciones de este grupo y de otros cantantes de hace un par de décadas fueron escuchadas y cantadas por la mayoría del bus. Entre bromas, alguna que otra canturreada y risas se llegó a la primera parada del viaje, fue en Tudela, allí se coincidió con los otros dos buses de aficionados que estaban en camino. Ya había concluido la sanguinaria primera película que nos pusieron y que por los comentarios, a casi nadie gustó. Tras estirar las piernas y degustar los primeros cafés y bocatas del viaje, de nuevo a la autopista rumbo a Zaragoza. Argikuntza aprovechó este segundo tramo del viaje, a eso de las 3,30 horas, para sortear una bufanda y un cuadro.

Los más jóvenes, y alguno no tanto, seguían con pocas ganas de dormir y las risas se mezclaban con la segunda película de la noche, que por lo comentado, tampoco tuvo una gran aceptación, hay que reconocer que es complicado ver películas en un autobús.


Poco a poco el sueño fue ganando adeptos y el camino nos iba acercando a Valencia, hubo una nueva parada, en un sitio llamado La Puebla de Valverde, en Teruel, en el km. 89 de la A23, lo único que pudimos hacer es ir al servicio y estirar las piernas ya que no estaba abierto el hotel junto al que paramos. Eran cerca de las 7 de la mañana y quedaba poco más de una hora para llegar a Valencia. A las 8,15 horas ya estábamos en la Capital del Turia, hospedados en un hotel a poco más de 200 metros del Estadio Mestalla.

La visita al Bar de Manolo “El del Bombo” abriría un nuevo capítulo en esta aventura viajera para los jarrilleros. Tras el desayuno y el reparto de habitaciones, un buen número de aficionados salieron rumbo al bar de este conocido personaje. El Bar, que es también un “Museo Deportivo”, responde a lo que uno se puede esperar. Cientos de bufandas de equipos de toda Europa, y ahora también estará allí la de Argikuntza Taldea, fotos, bombos y todo el merchandising de Manolo. Amabilidad, mucha amabilidad, fotos con todo el mundo, regalos, autógrafos, una foto de grupo, cánticos…. Un rato fenomenal y en el que Manolo se ganó el reconocimiento de todos los que allí estuvimos, de hecho la mayor parte de los que le visitaron por la mañana, volvieron antes del partido.

Y luego llegó la visita al centro de Valencia, su ayuntamiento y las calles adyacentes, por el ritmo del paseo, que empezó y acabó en metro, estuvimos a punto de batir un récord ya que fuese como fuese, a las 14,30 horas, teníamos una cita con el restaurante del hotel y claro está que lo primero es lo primero.

Tras la comida, llegó la siesta para algunos. La mañana había sido casi veraniega pero justo a la hora de la comida llegó la lluvia que menos mal que no nos acompañó durante el partido.

La hoja de ruta de Argikuntza marcaba que a las 19 horas había que estar en el estadio para recibir al Portu y allí estuvimos, esperando al equipo y respetando el inmenso cordón de seguridad dispuesto para que no pasase nada. El equipo llegó y los aplausos y saludos fueron muy emocionantes para todos los portugalujos que allí estaban. En la otra puerta se recibió al Valencia, y acudieron muchos aficionados del Portu para saludar a Asier Del Horno, que o no se enteró o no se quiso enterar, pero pese a los insistentes gritos de los aficionados coreando su nombre el jugador no hizo ni el más mínimo gesto hacia sus paisanos, él se lo pierde.

Reparto de entradas y todos al palomar de Mestalla, y menos mal que no llovió, porque no había nada en lo que resguardarse, eso sí, pese a que en la calle la temperatura era agradable, arriba hacía frío.

Durante el partido la afición no se cansó de animar, es más con el partido a punto de concluir se escuchó el Txapledunak, txapeldunak!!!, impresionante. El Portu estaba eliminado de la Copa del Rey, pero había ganado su Copa, la de la modestia, la de la afición orgullosa y la de un club que ha conseguido que a las puertas del centenario, su nombre se haya escuchado en todos los rincones del estado.

Tras el partido, todos al hotel para cenar y lo que pasó después de la cena fue ya una cuestión personal en la que la organización del viaje no tuvo nada que ver. Los más animados se fueron en busca de pubs y discotecas y allí coincidieron con los jugadores del Portu, que tenían permiso del Club para celebrar el haber llegado a esta eliminatoria de Copa.

A las 10,30 horas tenía que salir el bus, algunos acababan de llegar al hotel y las caras denotaban el cansancio nocturno. Con 10 minutos de retraso y al ritmo de ¡oye, oye!, el bus salía rumbo a Portugalete. El viaje de regreso contó con alguna parada más de lo previsto debido alguna indisposición estomacal, que es una de las cosas peores que te pueden pasar estando de viaje, pero al final la gente se lo tomó con buen humor y sobre las 21 horas del jueves, el autobús de Argikuntza llegaba a La Florida.