Tras la derrota en Guijuelo, nos visitaba uno de los gallos de la categoría, que venía herido por la derrota cosechada en casa ante el Bilbao Athletic; pero que no asustaba porque en Lasesarre el Barakaldo se mostraba como un equipo sólido y que hasta la fecha no había recibido ningún gol en su estadio.

La primera parte fue dominada por el Barakaldo ante una Ponferradina que esperaba en su terreno, buscando las contras. Transcurrían los minutos y el Barakaldo con una fuerte presión desde arriba, iba acercándose a las inmediaciones del área berciana, pero sin conseguir crear claras ocasiones de gol. La Ponferradina, con jugadores de mucha calidad, manejaba bien el balón, y fiaba sus posibilidades en ataque en estos primeros 45 minutos, por su banda izquierda, donde Ernesto superaba casi siempre a Urbano, y metía unos centros envenenados a nuestra área. Era un partido equilibrado y muy disputado, pero el árbitro y sus asistentes se encargaron de ensuciarlo con su nefasta actuación. Fueron desquiciando y poniendo nerviosos a nuestros jugadores y entrenador que fue expulsado del banquillo vaya usted a saber porqué. En medio del escándalo arbitral, Ernesto se llevaba un balón claramente con la mano, y metía un centro entre nuestra defensa y José Carlos, y De Paula se anticipaba y marcaba el 0-1.

La Ponferradina sin hacer nada, y aprovechando su primera ocasión, cobraba ventaja y ponía el partido cuesta arriba. El Barakaldo reaccionó bien ante este gol, y antes de llegar al descanso pudo empatar, en un disparo de Urrutia que desvió a córner el meta visitante, y en un centro de Rebollo, que Bolo en posición muy forzada no pudo precisar su remate.

Se llegó al descanso con la sensación de que La Ponferradina había obtenido demasiado premio para los méritos que había contraído. El Barakaldo había hecho bien las cosas, realizando un desgaste encomiable y maniatando bien al conjunto del Bierzo.
El segundo tiempo no pudo empezar mejor para nuestros intereses, ya que en minuto 47, Txopitea aprovechaba un clamoroso error de Rubio y empataba el encuentro.

Tras el gol el Barakaldo tuvo 15 minutos pletóricos de juego. Metió en su parcela a la Ponferradina, que se veía incapaz de sacudirse el empuje de los nuestros. Tocábamos bien, abriendo el juego por las bandas y buscando la mejor opción. Eneko Rubio y Bolo pudieron adelantar al Barakaldo con dos disparos desde el borde del área que no tuvieron colocación. Tras estos minutos el partido enloqueció, y pasó a ser de ida y vuelta. Viadero reaccionó desde el banquillo visitante, y sustituyó a Jonathan Valle por Rubén Vega. Este jugador le dio otro aire al conjunto berciano y de sus botas salieron las jugadas mas peligrosas.

El Barakaldo comenzó a pagar el esfuerzo realizado durante todo el partido, y un equipo de la calidad de la Ponferradina acabó aprovechándolo. En el minuto 70, una buena combinación por banda derecha de los Leoneses, terminó con un gran pase al segundo palo de Rubén Vega, que remató a bocajarro Portilla, José Carlos en una gran intervención lo sacaba en primera instancia, pero el rechace le caía de nuevo a Portilla que remachaba. Este gol fue un mazazo para el Barakaldo, cuando parecía mas cerca el gol nuestro, llegaba este jarro de agua fría. El Barakaldo no se rindió y lo siguió intentando, pero las fuerzas ya estaban muy justas, y la Ponferradina sacó a relucir su oficio y controló bien nuestros intentos.

No pudo ser. El buen partido realizado por el Barakaldo no obtuvo recompensa. Hicimos méritos suficientes para haber conseguido al menos un punto; pero esta vez la fortuna no estuvo de nuestro lado. La Ponferradina es de esos equipos que sin hacer gran cosa te gana por la calidad y la pegada que tienen arriba. Quizá cuando logramos empatar, debimos dormir un poco el partido; pero de todas formas yo agradezco ver a mi equipo, queriendo ir a por el partido y jugando de esta manera. Creo que cualquier otro rival que no fuese de los que van a estar en Play-off, jugando como jugó el Baraka hubiera perdido. La verdad, es que ahora nos quedamos un poco descolgados de los de cabeza, pero esto es muy largo y el equipo demuestra que tiene capacidad para estar con los de arriba. Se perdió también la imbatibilidad en Lasesarre , pero aunque era bonito, no dejaba de ser algo anecdótico. Ahora hay que ir a Vigo a tratar de recuperar el terreno perdido, y traerse los tres puntos. No será fácil, ya que mis referencias hablan de un Celta B muy peligroso y de gran calidad; pero no podemos permitirnos otra derrota, porque de lo contrario luego nos va a costar muchísimo remontar en la clasificación. Confío en que nuestro equipo mejore por fin fuera de casa, y nos de una alegría en forma de resultado positivo. AUPA BARAKA.