Es el colectivo…

Domingo por la tarde, día de fútbol.

En Barakaldo, por Zaballa, me acerco a Lasesarre, llego tarde a mi cita semanal. La ciudad está desierta. Solitario, por Juan de garay, ya me acerco al campo. Voy tomando la curva y termino mi camino, me acerco. Ya veo los focos del campo.

A distancia, se pueden oír ya los gritos y los cánticos que provienen de Lasesarre. Toca pasar el túnel que todos los domingos se llena de gente en gualdinegro. Saco mi carnet y me acerco a la puerta 2, la de siempre.

El ruido es más fuerte, prácticamente no puedo saludar al portero hoy. Me adelanto y doy la curva. Dentro ya del campo, la primera mirada al marcador. 0-0, por suerte, aun no me he perdido nada.

Toca buscar mi asiento, el de siempre, que ya me espera impaciente.

Ahí están los de siempre, cuantos años dándole a Lasesarre otro ambiente, otro color. Muchos años siendo la referencia en la sur, hacen que ya sean conocidos fuera de Barakaldo. Ruidosos, unidos, siempre fieles, siempre con el Baraka allá donde vaya.

Es el Colectivo, el Colectivo Gualdinegro…

Yo no lo pienso, dicen que desde un fondo el fútbol se ve peor…Lo siento, este es mi sitio, el fútbol no se ve, se siente. Una garganta más se suma desde ahora a los cánticos. Aupemos a nuestros chavales a la victoria.

En la sur nos reunimos, conversamos, en cada voz una nueva historia, una anécdota que nos hace viajar a otros campos en pasados desplazamientos. Historias de tiempos mejores, viejos recuerdos, viejos y gratos recuerdos.

En boca de todos una misma palabra, una maldición, un Play-Off, cuantos vividos, y siempre la misma frase, en el próximo sí.

Ha llegado el año. Este sí, por otra de esas memorables Kalegiras y un Lasesarre hasta los topes. Por nuestro Baraka de siempre.

Y es que, en la división en la que, por desgracia, llevamos tantos años, es difícil, muy difícil encontrar un lugar en otro campo que esté igual de animado que la sur gualdinegra.

Simplemente es algo especial, otro sentimiento que hace que mi amor por el Baraka sea aun más y más grande.

Porque me acerco al campo, les veo, los de siempre, al pie del cañón. ¿Qué sería del Baraka sin ellos? Durar, durarán muchos años, siempre con un mismo equipo, por que el Colectivo es parte de ese equipo, un elemento más, el jugador número doce.

Cada partido una lucha más, una pelea por un gol, una pelea en forma de voz, de aplausos y bombos.

Oigo ese ruido, esos cánticos, y sí, es el Colectivo.

-Asier Sánchez Carrillo-

-Secc. Prensa Colectivo Gualdinegro.