Septiembre, verano aún, previsión de Sol como así fue, el pasado domingo habíamos ganado al Lugo, y este domingo, día 14, el Baraka jugaba en Santiago de Compostela, aún es pronto para poner autobuses desde el Club y me fui a Termibus a sacar billete de ida y vuelta (71 €) hasta Santiago. Sólo había que subirse al autobús a las 2 de la mañana y llegar allí 11 horas más tarde, sin dormir apenas y volver el mismo día saliendo luego a las 11 de la noche para llegar a Bilbao a las 9 de la mañana del lunes para trabajar. Pensé que siendo Santiago una buena plaza turística y de peregrinaje iba a encontrarme con más aficionados seguidores de mi equipo y animarle.
 
No vi a nadie, todos turistas, nadie del Baraka y entré en la catedral a pedirle al Apóstol que, aunque es de Compostela, que mirara para otro lado y nos dejara llevar los 3 puntos. Callejeando por allí, vi al Presidente y miembros de la directiva que me invitaron a tomar algo y en coche me llevaron hasta el campo de San Lázaro, ese que se hizo famoso por el gol de Ronaldo al Compos que dio la vuelta al mundo y esa banda donde Fernando Vázquez correteaba cada vez que hacía un gol.
 
Me facilitaron el acceso al campo e inclusive me invitaron a verlo con ellos desde el palco, allí donde se sentaba Caneda con su "amigo" Jesús Gil. Una vez allí les dije que yo había traído mi camiseta, bufanda, bandera, pancarta, gorra y que me bajaba a la grada, a pie de campo; allí coloqué todo ese material en la banda citada y en la esquina de córner donde calientan los que no salen de inicio.
 
Habría según los periódicos unas 500 personas, todos ellos del Ciudad Santiago... y yo solito allí con la radio y animando. Cuando ejercitaban en la banda, le dije a Bolo que "el Numancia iba ganando 1-0 y que ahora tienes que ser tú el que meta un golito que ya queda poco tiempo y estamos 0-0" y me hizo un signo en positivo.
 
Corría el minuto 90 y sacamos la última falta y él, muy disciplinado, me hizo caso, remató con la cabeza y no fue un gol, fue un golazo. Cuando le soltaron sus compañeros, se acercó y me hizo un gesto con su dedo indicativo hacia mí. Gracias Bolo dije. ¡Que felicidad! Pero lo mejor estaba por llegarme, al poco y con el pitido final del árbitro 0-1 todos los jugadores, titulares y suplentes, técnico y físico; con Bolo a la cabeza se dirigieron con aplausos y dedicatorias por la victoria hacia mí, hacia ese córner donde estaba como digo en la más absoluta soledad.
 
Gracias al equipo.¡Que felicidad de nuevo! Cuando salieron de la ducha, les di las gracias a todos y en especial a Bolo. El año pasado estuve en Ponferrada y Girona, el gozo y el llanto, los que estuvieron saben de que hablo, pero ya en particular, siempre recordaré este domingo 14 de septiembre porque me hicieron muy feliz, recordaré San Lázaro porque Bolo metió gol en la misma portería que Ronaldo y corrió esa banda como Vázquez y porque me sentí grande con ellos ante esas 500 personas que me felicitaron y me decían "no te quejarás, te lo han dedicado a tí".
 
Después el Presidente y directiva me bajaron desde el campo hasta el centro del pueblo y nos despedimos. Me dio tiempo de volver a la casa del Apóstol a darle también las gracias. Sólo me quedaban otras 11 horas de viaje, pero que más da como si son 15, feliz por el 0-1 y por ese gesto de todo el Baraka hacia mí.
 
El fútbol es pasión, es un sentimiento, algo que lo llevas dentro y tan sólo es necesario para ser feliz un gesto de estos chavales que deportivamente serán jugadores de Segunda B, pero para mí desde hoy me parecen de Primera y de Champions en lo humano. Gracias a ti Bolo en particular y a todos en general.
 
Siempre contigo, Aupa Baraka.

José Luis Martínez. Socio del Barakaldo CF.