Me llama Rafa y me dice: "Ángel, escríbeme algo de la comida del otro día". Y fueron tantas las emociones, que uno no sabe por dónde empezar.

Bueno, pues empezaré por el principio, por el partido de la mañana. Lo de menos era el resultado, aunque quedó claro que si el señor alcalde quiere disfrutar viendo ganar a sus funcionarios tendrá que poner en las próximas convocatorias de plazas como requisito indispensable el haber jugado al fútbol en alguna de las categorías del Barakaldo CF. También quedó patente el apoyo incondicional de nuestro alcalde a nuestro querido club.

Después del partido, empieza el alterne por la zona de siempre, Ibarra y la estación y comienzan los primeros abrazos entre gente que se ven una vez al año y se emocionan al saludarse. Lo primero a ciertas edades es preguntar por la salud, la mujer, los hijos y los nietos. Seguido, los dos o tres vinitos hasta que nos acerquemos a comer donde Montero, también como siempre. Después de los saludos, abrazos y bienvenidas, nos acercamos a la entrada del restaurante para escuchar con respeto el Agur Jaunak, como siempre.

Pasamos al comedor donde están reservados los sitios de la mesa presidencial, autoridades y homenajeados, con un escrupuloso orden protocolario, marcado como siempre por el secretario Amirola.

Comienzan las alocuciones protocolarias de bienvenida a cargo de Jaime Cortázar y Pedro de Prado.

Los demás nos sentamos al lado del amigo, del compañero de equipo con el que tienes ganas de hablar, pero formando en algunas zonas del comedor auténticas alineaciones de gala, con entrenador y masajista incluidos. ¡¡ Quién no pondría en su equipo a los Ramirez Escudero, Aretxalde, Manolo, Urrutxurtu, Dani o Benito!!. Pues así, podría hacer más de una alineación de verdaderos monstruos que lo fueron todo en nuestro querido Barakaldo.

Yo, que sólo jugué en el juvenil, pero que para mí eran unos ídolos cuando estaban en el mayor con Eusebio Ríos, me emocionó viendo el cariño mutuo que se profesan. Ver a gente como Meléndez, Javi Bahamonde, Bilbao, Ibarrondo, Santibáñez, me hacía recordar cuando saltaba la tapia del viejo Lasesarre para verles jugar.

También había directivos de todas las épocas, y de la actual con el presidente a la cabeza. Y también con mucha camaradería entre ellos, como tiene que ser en un club que siempre ha sido referente de señorío. ¡¡Qué bonito ver a mi amigo Jose Luis abrazándose con Roberto Gijón!!

Después de la copiosa comida llegó la hora de los homenajes, organizados como siempre por Juanma sin que faltara un solo detalle, desde los discursos, hasta quién entrega las distinciones. Todos alegres menos la distinción a mi amigo Angelín Nogales. Todavía no lo tengo superado, pero no fui el único que lloró mientras aplaudíamos largamente a la pobre Iaione.

Para todos era la última distinción de la tarde, pero resulta que al que se encarga todos los años de que esto se repita "como siempre", le teníamos preparada un sorpresa, y por una vez nos preocupamos de hacer algo sin que él lo controlara, y el señor Alcalde tuvo la amabilidad de entregar una placa que decía:

"ASOCIACION LASESARRE HORIBALTZA

a

JUANMA AMIROLA

Por su dedicación y entrega a la asociación

Eskerrik Asko

Barakaldo, 20-X-2007".

Juanma, te lo mereces de verdad, y como escribí aquí la semana pasada, ya era hora de que alguno de esos amigotes que tienes se acordara de hacerte este homenaje.

El sábado me acosté más gualdinegro que nunca.

P.D. El domingo fuimos a León, yo de chófer y Lauren de copiloto, atrás dos homenajeados, Juanma Amirola y el ex directivo Basualdu. Pero dejaré para otro día la historia de este viaje. Para abrir boca, deciros que Basualdu se metió directivo porque como jugador le castigaron a perpetuidad.

¡¡Ah, el Baraka en León, impresionante. Le dimos un baño a la Cultural!!

Aupa Baraka!!!