El partido se había complicado mucho para el Bilbao Athletic al final de la primera parte pues, más allá del resultado (1-2 a favor del Ciudad de Santiago), el dominio y el peligro lo estaban poniendo los compostelanos.

Kike Liñero explicaba así la reacción rojiblanca: "Hemos apelado al amor propio y al orgullo en el descanso y sobre todo, insistir en que hay que salir convencidos de que el partido estaba siendo nuestro y lo podíamos ganar. Estamos muy contentos porque ha sido así. Es un resultado que todo entrenador, para la segunda parte, soñaría y hay que sufrirlo pero la verdad es que esto después de visto el partido, te refuerza mucho más. Aquí un error, un despiste, una falta de concentración no te la perdona nadie. Entonces, lo importante es que vayamos aprendiendo rápido de esas cosas porque nosotros estamos muy contentos de la actitud de los jugadores de inicio pero hay que mejorar en ese sentido porque no en todos los partidos se puede remontar un resultado como este".

Imágenes: Sergio Rey