Del partido sólo cabe destacar la primera parte, en la que ambos equipos buscaron la victoria plantenando un buen juego. El Sestao dominó los primeros minutos pero, cuando más sensación de peligro estaba creando, los portugalujos marcaron en una jugada de contraataque que culminó el delantero local con un disparo colocado a la escuadra. A partir de este momento, el Sestao desapareció del partido, e incapaz de crear ninguna jugada, empató en un penalti, muy protestado por la grada, que cometió el portero en una salida en falso al borde del área.

   En la segunda parte. los dos equipos se olvidaron del futbol y el partido se convirtió en un intercambio de entradas a destiempo y una exhibición de juego tosco que terminó por aburrir al público. Con todo, el Portugalete lo intentó, tal vez por estrenarse ante su afición, con más voluntad y, por momentos, hasta el empate se antojó excesivo premio para el pobre juego del Sestao.