En primer lugar conviene tener en cuenta como funciona nuestro organismo cuando se le somete a diferentes intensidades cuando realizamos cualquier actividad física.
Muy básicamente nuestro organismo utiliza dos vías para producir energía. Una quemando grasa y otra quemando Carbo-hidratos. Aquí la primera cuestión:  ¿Cuando utilizamos unos u otros?

Para conocer de forma aproximada qué se utiliza en cada momento debemos conocer a qué intensidad estamos realizando la actividad física y esto lo podemos conocer a través de nuestro rango de frecuencia cardiaca.

Nuestro corazón tiene un mínimo y máximo de pulsaciones por minuto. Por ejemplo:

Mínimo: 60 ps/min.
Máximo: 172 ps/min.

A partir de estos datos podemos determinar en porcentajes la frecuencia cardiaca a la que trabajamos. 60-65-75-85-90 % donde el 172 ps/min. del ejemplo sería el 100 %.

Evidentemente necesitamos un medidor de frecuencia cardiaca (pulsómetro) para conocer en que frecuencia estamos en cada momento.

A partir de aquí existen diferentes métodos teóricos para estimas los % de frecuencia a la que trabajamos. Se determinan por fórmulas y tablas. Por ejemplo, Karbonen. Se trata de método teóricos definidos a través de estudios de población.

Podríamos conocer los % reales realizando un test de esfuerzo en una clínica deportiva.