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Los orígenes del sobrepeso
- Publicado 07 Oct 09
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Los orígenes del sobrepeso
La teoría más ampliamente aceptada es la que atribuye la ganancia de peso a una alteración del equilibrio energético; dicha alteración podría ser consecuencia de un aporte excesivo o de un escaso gasto de energía. Los factores predisponentes son los siguientes:
Tendencia familiar a desarrollar el sobrepeso; puede clasificarse de transmisible, ya sea por mecanismos genéticos o por adquisición de hábitos familiares, así como por ambos factores.
La termogénesis, (producción de calor), en el obeso está disminuida y por lo tanto hay ahorro de energía y aumento de peso.
El 80% de los niños obesos serán adultos obesos. El número de células grasas se condiciona en la primera infancia y en el período prepubral. La obesidad puede ser:
Hipertrófica: obeso infantil. Es el peor pronóstico. Aumenta el número de células grasas.
Hiperplásica: obeso adulto. Aumenta el tamaño de las células grasas.
Psicológico. El obeso utiliza la comida como un mecanismo de defensa de la ansiedad y encuentra en ella una compensación a las frustraciones de la vida diaria, pudiéndose llegar a cerrar un círculo vicioso consistente en:
sobrepeso -> disgusto por la propia imagen -> depresión -> aumento de la ingesta -> más sobrepeso.
Normalmente el obeso tiene menor tendencia a la depresión que el de peso normal. El descenso de peso puede originar episodios depresivos. La ingesta excesiva funciona como un recurso para reducir la ansiedad y prevenir la depresión. Existe una relación cerebro-intestino.
Ingesta calórica. Los obesos no siempre consumen más calorías que las personas con normopeso e incluso, en algunos casos, es posible que consuman menos.
Tanta importancia como la dieta tienen otros factores como son la forma de comer, el miedo ante la comida, los horarios, el aspecto de la comida y la preparación y sabor de los alimentos. El obeso come más en respuesta a estos estímulos sensoriales que a la propia sensación de hambre.
El comer deprisa retrasa la sensación de saciedad y provoca el mayor consumo de alimentos.
Ejercicio físico. Las personas obesas tienden a economizar más esfuerzos que las de peso normal; suelen utilizar más los ascensores, buscan aparcamientos cercanos y sus movimientos son en general más lentos. Es difícil delimitar hasta que punto este sedentarismo es causa o consecuencia de la obesidad.
Es por ello la importancia de optimizar el tiempo tanto en los entrenamientos como el saber alimentarnos en cada momento y dar a nuestro cuerpo lo que necesite y no lo que nuestra cabeza quiera.
Los profesionales de Zuzen Fitness os enseñamos a alimentaros correctamente y hacer ejercicio de una forma segura y saludable.
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