Barakaldo CF 2 Rácing B 1
Menos de mil personas en tarde-noche lluviosa húmeda, fría, oscura y gris. Una floja entrada que comienza a ser más frecuente de lo que se quisiera. Horario poco habitual en lo que respecta a los partidos del Barakaldo CF.

Alineaciones
Barakaldo CF: José Carlos; Ibai, Arbilla, Txopitea, Lombraña; Solaun, Eneko, Urrutia (m.75, Izeta); Izagirre (m.63, Arman), Joseba García (m.46, Rebollo) y Bolo.
Rácing B: Mario Fernández, José Picón, Juan Luis, Javi (m.66, Guiti), Osmar, Nando, Gonzalo (Adrián, m.46), Mario Ortíz, Uri, Pastor y Luisma (m.73, Juan).
Árbitro, Sr. Inzua Zabala, Comité Navarro, acompañado por García Sabuco e Imas Correra. Amonestaciones para los locales Solaun (m.38), Txopitea (m.52), Rubio (m.67) y a los visitantes José Picón (m.8), Osmar (m.38), Uri (m.79)
Goles:
1-0, minuto 5, disparo de Eizagirre al travesaño y Bolo marca al recoger el rechace.
1-1, minuto 55, Adrián desde fuera del área
2-1, minuto 90, Solaun de cabeza tras saque de corner.

Comentario
Las fuertes lluvias de los últimos días han dejado muy tocado el césped de Lasesarre, conviertiéndose quizas en uno de los protagonistas del choque. Hay que añadir también el fuerte aguacero caído en los instantes iniciales del encuentro.

El Barakaldo variaba su configuración hatibual en cuanto a hombres y estilo de juego condicionado en parte por la ausencia de varios hombres importantísimos hasta el momento, como Cerro o Koldo. Alberto Iglesias jugaba con defensa de cuatro formada por Ibai por la derecha y Arbilla por la izquierda con Txopitea y Lombraña en el eje de la defensa. Solaun actuaba por delante de la zaga, dejando las labores de creación de la medular a Eneko Rubio y Javi Urrutia. Eizagirre trabajaba por ambas bandas, con especial apego a la derecha mientras que Bolo y Joseba García se repartían el jugar de enganche o punta de ataque. Esta variante ofensiva de utilizar dos arietes era quizás la principal novedad local. El técnico visitante, José Luis San Miguel, colocaba a Picón y Juan Luis en los laterales y Javi y Osmar en la zona del centro de la defensa. Gonzalo y Txema se repartían los carriles con Nando y Mario Ortíz, este quizás el mejor de su equipo, de pivotes. Pastor realizaba las veces de media punta mientras que en ataque jugaba el pequeño y habilidoso Uri.

La primera aproximación local terminaba en gol gracias a la oportunidad de Bolo, siempre en la boca de gol, y a la verticalidad de Eizagirre. Los cántabros todavía no se habían colocado sobre el terreno de juego y ya perdían en el marcador. El tanto del Barakaldo llevaba consigo el primer cambio táctico fabril. Arbilla pasaba al eje de la defensa, en el lado izquierdo, para dejar a Lombraña el lateral del mismo lado. La respuesta del equipo filial en cuanto a oportunidades se producía en el minuto 20 cuando una falta rápidamente sacada sobre Uri permitía el pase de la muerte de este sin que Txema acertara en el remate final.

Gualdinegros y verdiblancos se lanzaban a una dura pugna por el control del esférico en un campo cada vez más pesado y embarrado. Los locales retrocedían líneas ante el empuje rival pero sin acercarse demasiado a su propia área. En el m.39 llegaba la jugada polémica de la primera mitad. Solaun se revolvía muy bien dentro del área y, cuando se disponía a rematar, caía dentro del área. El colegiado le enseñaba tarjeta amarilla por simular penalti mientras el público protestaba la decisión arbitral.

Y sin nada más que destacar, se llegaba al descanso. El marcador de 1-0 hacía justicia a la puntería local.

Ambos entrenadores movían ficha tras el paso por vestuarios. Rebollo entraba por Joseba en el bando local mientras que Adrián ocupaba el puesto de Gonzalo en el equipo visitante. Los dos recién entrados ganaban protagonismo en sus equipos rápidamente. Rebollo finalizaba de gran disparo una preciosa jugada del Barakaldo y obligaba a lucirse a Mario Fernández mientras que Adrián lograba el gol del empate en un perfecto lanzamiento que batía a José Carlos.

El tanto del Rácing B cambiaba totalmente la decoración del encuentro, bajando muchos enteros los locales ante los silbidos de su público. El bloque montañés se adueñaba del esférico y comenzaba a poner cerco al área de José Carlos. Los desplazamientos en largo eran la tónica del juego, estando más acertados en esas situaciones los de San Miguel. Los gualdinegros encadenaban imprecisiones y perdían una y otra vez la posesión del esférico, entregandolo en bandeja para que su rival volviera a la carga una y otra vez.

Adrián realizaba una gran jugada en el minuto 77, logrando entregar el balón a Pastor para que el remate de este se estrellara en Eneko Rubio, solicitando penalti los cántabros. El choque entraba en su recta final con dos claras ocasiones por bando y con la imprecisión más absoluta adueñándose del juego gualdinegro. Rebollo remataba por encima del larguero un pase de Arman, minuto 86, y un minuto antes Uri no acertaba a batir de cabeza al portero local. Y quien sí lograba marcar era Solaun de cabeza en la última jugada del encuentro. El balón, rematado por el medio centro fabril, caía al barro en que se había convertido el área cántabra, siendo recogido por el guardameta y, ante la duda del colegiado, su linier indicaba que el esférico había entrado. Duro palo para el joven equipo cántabro que había hecho más méritos que su rival en el segundo tiempo. Y, tras el saque de centro, el colegiado señalaba el final del encuentro.

Resumiendo, victoria local por 2-1 en un encuentro en el que a nadie, especialmente después de ver el buen segundo tiempo visitante, le hubiera extrañado cualquier otro resultado.